sábado, 24 de diciembre de 2022

AQUELLAS NOCHEBUENAS

Cuando una tiene una edad recuerda ya muchas nochebuenas, o un popurrí de todas ellas, pero voy a empezar el relato por las primeras. ¿Cuál será aquella que creemos recordar? ¿Son imágenes reales o ensoñaciones? La cuestión es que tenemos recuerdos muy, muy antiguos, que se mezclan en nuestro cerebro y seguro que se corresponden también con nocheviejas e incluso ocurrieran en distintos años, pero aquellos vagos hilvanes de lo que en su día pasó, son hoy como la patria de la felicidad, aquellos años de inocencia en que fuimos niños y todo era maravilloso.

Así más o menos éramos Gabi y yo, y fuimos a cenar donde tía Benita. Seguramente vivía aún mi abuelo Zacarias, no lo sé con certeza. Aún no había en las casas agua corriente, eso sí que lo afirmo porque el mediocasa (así se llamaban antes los pasillos del piso bajo de las casas) de casa de mi tía era un espacio enorme, no te digo más que allí hicieron después un dormitorio y el baño, cuento todo ésto porque era donde ponían Charito y Raquel su nacimiento, a mí me encantaba y me daba mucha envidia porque mi madre no me dejaba poner verdín (utilizo la terminología de entonces) en el mío, pues mi hermano (tenía sólo uno por entonces), lo que tardábamos en poner las figuras, tardaba él en cogerlas para jugar. Así que el de mis primas me parecía lo más de lo más, lo miré tanto que recuerdo todos los detalles, por ejemplo que el castillo lo habían hecho ellas pintando una caja de zapatos. Junto al belén estaba el árbol, quizás una sabina (que en realidad son enebros) que les trajo mi tío y tenían luces y unos zapatitos plateados colgando de hojas de acebo a juego con las campanitas que me parecían preciosos.
Y ahí estuvimos Raquel, Mari Luz y yo canta que te canta villancicos toda la noche.
Y por si habíamos cantado poco luego jugamos a las cantantes. A mi me prestó mi madre su bata guateada con lo que salí a concursar con un vestido largo, hasta los pies. Cantábamos canciones de Karina, de Mari Sol y Mari Luz cantó en inglés, que siempre se le dieron muy bien los idiomas😉.
No sé nada de la cena pero casi seguro que habría truchas, un clásico en las comilonas de la familia de mi padre y cabrito el clásico de las celebraciones en el pueblo.
Una cosa que siempre tuvimos en mi familia paterna fueron los turrones y peladillas de la cesta de navidad que les daban en "la empresa".
A la hora de irnos a la cama nos pusimos brutas que nos quedábamos con Raquel, y lo que tardaron en apagar la luz, tardé en ponerme a llorar. Mi recuerdo, muy querido y entrañable es para mi tio Laureano, que bien arropadita, cabeza y todo😉 para que no pasara frío me tuvo que llevar a mi casa a las tantas de la mañana, y quizás os diga que no debió ser la única vez, que yo era una niña mimada 😊 lo reconozco.
Que diferente es la percepción de las cosas en los niños y en los adultos, ellos tendrían sus cuítas y sus ausencias, como nosotras ahora, pero intentaban también como nosotras ahora crear un ambiente mágico a los más jóvenes.
Feliz navidad a tod@s.

 

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