martes, 6 de septiembre de 2022

SÁBADO SIGUIENTE A RODAR EL HUEVO

Es la primera entrada que voy a escribir, mañana es el sábado siguiente al día de rodar el huevo, y qué me viene a la cabeza, pues aquella vez que tuvimos que ir a adecentar la caseta de Navahornillo después de como la habíamos dejado, que parecía la cueva de Altamira con un arte parietal similar a la susodicha.
Yo debía de tener, no sé, trece o catorce años, el uno de mayo debió hacer frio y estaríamos mucho rato dentro, a la lumbre, los más artistas del grupo cogieron tizones y comenzaron a decorar el caseto.
Seguidamente, en los días siguientes, los guardas nos comunicaron que teníamos que ir a jalbegar. Así con las mismas, el sábado por la tarde compramos unas bolsas de pintura y cargamos los bártulos en la burra de Pancho, que para más datos se llamaba Cristina, y allá que nos presentamos, a la tarea. Lo que no he olvidado es que lo dejamos peor que estaba, aquello no había quien lo tapara, y lo que pasó es que la tizne se diluía y se expandía dejando manchones por todo el muro, ¡Jesús que apaños!
De vuelta, por el Batán, junto a un roble gordo que aún está pegado al camino, paramos a descansar. En estas que nos dice Pancho que aquel que se veía allí por el Chamuerco era su padre, nos liamos todos a dar voces:_padre, paaaadre, paaadre_ Al cabo de un rato y como Tío Vicente ni se movía, ni contestaba, debimos darnos cuenta de que Pancho nos estaba vacilando, 😂😂, como siempre...🥴
Y hablando de Pancho, nos comentamos, hace poco, que estábamos al tanto unos de otros porque nos seguimos en las redes sociales, y me dijo que sí, que muy bien, pero que cualquiera leía las parrafadas que yo suelto😊😊😊, con lo cual le hago caso y hasta aquí la de hoy.😉

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